Una pareja de enamorados. Ella les está mirando con una sonrisa.
-Qué pasa, ¿Te ha entrado nostalgia?-Le dice él riéndose. Ella le sonríe.
+Son tan lindos… Con once años me hice una herida con la inicial del niño que me gustaba.-Se acaricia la muñeca.-Me levantaba la postilla todos los días para que, me dejase cicatriz, y así no olvidarlo nunca… Juraba que era el amor de mi vida.
-Bueno como todos los críos ¿No?
+No. Como todo el mundo. El primer amor y el último se sienten igual, ESO es lo que se tarda en entender.
-Ya… ¿Y cuándo te diste cuenta tú?
+Pues cuando dejé de rascarme. Llega un momento, en el que te das cuenta de que entre esas dos personas solo quedas tú, y que, lo único que te ata a él es esa herida, y que haciéndola sangrar, no mantienes vivo su recuerdo, sino el de su pérdida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario