Cuando sientes que alguien en tu vida se va a ir y que puede que no aparezca más en ella te das cuenta lo que necesitas a ese alguien, de lo poco que te hacen falta cosas que antes eran imprescindibles, de que la compañía de ésta no supera a una noche con trescientas personas, que darías lo que fuera por dar media vuelta y encontrártelo, mirándote y sonriéndote, diciendote que con él no va a pasar nada, que él no es otro viajero en tu tren, que él es el maquinista.
Y agárrate fuerte, porque no te vas a caer.
Y agárrate fuerte, porque no te vas a caer.
Comenzó tu viaje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario